Clases de Danza Oriental para niñas y mujeres

sábado, 28 de febrero de 2009

Sorpresiva experiencia
1/30/09
Recorriendo unas solitarias calles un dia, me dedique a observar el colorido de las murallas que tapizaban el frio lugar. En gran numero, me mostraban algo de la cotidianeidad y uno que otro dato interesante que probablemente el tiempo me haria olvidar. Caminaba yo, contemplativamente cuando una de las ventanas se abrio. Una pulcra mano salio a ofrecerme tentadora cercania, me acerque cautelosamente, con el vaiven circunspecto de quien ha experimentado la embriaguez del misterio, aun asi logre ver un escrito dibujandose en la muralla interior. La mano se acercaba logrando incluso acariciarme, en el intento alcance a percatarme claramente de que el escrito citaba mi nombre con dudasa intension. Un halo de sorpresa casi me empuja al interior del caseron y la mano que ya era un brazo completo me jalo hasta subirme y ubicarme al borde de la alta ventana. En una fraccion de segundo logre ver el semi precipicio que habia tras de mi, entonces el brazo acudio a toda fuerza, sin embargo, dudo en el intento de arrojarme por la ventana, toda su fuerza se convirtio en un esfuerzo pauperrimo, que la llevo a volar por el camino que pretendia para mi. En el suelo, el estruendo fue asombroso, el ruido como de un saco lleno de liquido rebentandose en el suelo me sacudio las tripas, era la metonimia mas certera para su jocoso porrazo. Yacia en el suelo esparcida y en vez de sangre, de todo su cuerpo se desprendia alcohol, licores de los mas variados procesos. Yo aun tratando de entender la situacion, logre observar con pavor como en vez de destruirse su cara, se desparramo por el suelo, soltando una innumerable cantidad de mascaras, que en algun momento componian su rostro, estaba ya pronta al Rigus Mortis.Me sente en la ventana un instante para contemplar la dantesca imagen y dando la espalda al escrito de la muralla con total indiferencia. Encendi un cigarrillo mientras el hedor se apoderaba de la calle, la gente se asomo por las ventanas, algunos corrieron y se oyeron gritos e incluso risas mientras yo fumaba apaciblemente, asi, con la tranquilidad de quien se ha levantado de las caidas mas desatrosas y se ha reconstruido tras la debacle burlandose de la muerte.FIN

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